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Deja de gastarte tokens de IA en tonterías

Este blog es una adaptación de un episodio del podcast NetApp Let’s Solve IT!, donde líderes tecnológicos comparten ideas reales y soluciones prácticas para los desafíos actuales de IT.

Cubos de datos en 3D que representan tokens de datos
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Cecile Kellam
Cecile Kellam

Deja de gastarte tokens de IA en tonterías

Una de las ideas erróneas más extendidas que me encuentro sobre la IA es que el éxito se reduce a escribir mejores indicaciones.

Sin duda, las instrucciones son importantes, pero no son lo que determina si una iniciativa de IA aporta valor empresarial. Según mi experiencia trabajando con clientes, el factor decisivo es mucho más sencillo: la calidad de los datos con los que se alimenta la IA.

Puedes redactar la pregunta perfecta, pero si la información subyacente está desactualizada, incompleta, es irrelevante o está mal gestionada, igual obtendrás malos resultados. Por eso suelo decirles a los clientes que están gastando sus tokens de IA en basura. Cada consulta consume recursos y cada respuesta inexacta desperdicia tiempo, dinero y confianza.

La conversación no debería empezar con indicaciones. Debería empezar con datos.

La IA necesita los datos adecuados, no más datos

Muchas organizaciones dan por sentado que la IA necesita tener acceso a más información. Yo no estoy de acuerdo. Lo que la IA realmente necesita es tener acceso a la información adecuada.

Un asistente de RR. HH. no necesita documentación de ingeniería. Un chatbot de finanzas no debería buscar presentaciones de marketing. Cada aplicación de IA debería estar conectada a los datos que respaldan su propósito específico.

Todo empieza por plantearse una pregunta sencilla: ¿qué problema estamos intentando resolver?

Una vez que el objetivo empresarial está claro, resulta mucho más fácil identificar los sistemas y los datos necesarios. En lugar de exponer la IA a todo, las organizaciones pueden centrarse en proporcionar información relevante, actualizada y fiable que genere resultados significativos.

Así es como maximizas el valor de cada token.

La IA responsable empieza con datos responsables

A menudo se habla de la IA responsable en términos de gobernanza, transparencia y ética. Esos debates son importantes, pero pasan por alto un requisito previo fundamental: los datos responsables.

Los datos no permanecen precisos para siempre.

Se producen cambios en la documentación técnica. Las políticas internas evolucionan. Se publican correcciones de productos. Los procesos empresariales mejoran. La información que era correcta hace seis meses puede que ya haya quedado obsoleta.

Por eso, la integridad de los datos no puede considerarse una tarea puntual de limpieza previa al lanzamiento de un proyecto de IA. Debe convertirse en una disciplina continua. Las organizaciones deben evaluar continuamente si su información es precisa, está actualizada, es segura y resulta adecuada para los sistemas de IA que la utilizan.

Cuando la calidad de tus datos disminuye, la calidad de tu IA disminuye con ella.

La titularidad de los datos no es solo responsabilidad de TI

Uno de los mayores retos organizativos que veo es la confusión sobre quién posee los datos.

Con demasiada frecuencia, las empresas asumen que esta responsabilidad pertenece completamente a TI porque TI gestiona la infraestructura. Pero los equipos de almacenamiento no son responsables de determinar si una política de RR. HH. está actualizada o si un documento de ingeniería sigue siendo válido.

Me gusta comparar a los equipos de infraestructura con el servicio postal. Saben cómo entregar el sobre de forma segura, pero no son responsables de lo que hay escrito en su interior.

Las personas que generan los datos comprenden su significado. La empresa sabe cómo se usan. Los equipos de infraestructura se aseguran de que estén disponibles, protegidos y accesibles.

Para que la IA tenga éxito, es necesario que los tres grupos trabajen juntos.

Prefiero considerarlo como la custodia de los datos más que como su propiedad. Todos tenemos un papel en mantener la calidad, la seguridad y la utilidad del activo más valioso de la organización: sus datos.

Los líderes empresariales deben participar en la conversación sobre la inteligencia artificial

Los proyectos de inteligencia artificial suelen considerarse iniciativas tecnológicas, cuando en realidad son iniciativas empresariales.

Los proyectos más exitosos que he visto son aquellos en los que los líderes empresariales participan desde el principio. Ellos definen el resultado deseado, establecen métricas de éxito e identifican dónde la IA puede crear valor medible.

Esa alineación cambia la conversación.

En lugar de pedir a TI que “implante IA”, las organizaciones empiezan a resolver problemas empresariales concretos, ya sea reduciendo el trabajo manual, mejorando la experiencia de los clientes o ayudando a los empleados a tomar decisiones más rápido.

Además, fomenta la implicación en toda la organización porque todos entienden qué beneficios les aporta.

Los empleados no quieren que la IA sustituya al trabajo significativo. Quieren que elimine las tareas repetitivas para poder dedicar más tiempo a resolver problemas, atender a los clientes y crear valor.

No te olvides de la escala

El éxito de una prueba piloto no garantiza el éxito de la implementación.

He visto cómo algunas organizaciones desarrollan soluciones de IA que funcionan a la perfección para un puñado de usuarios, solo para descubrir que dar soporte a miles de empleados cambia radicalmente la economía.

Más usuarios generan más solicitudes. Más solicitudes consumen más tokens. Los costes aumentan rápidamente si la escalabilidad no formaba parte del plan original.

Por eso, las organizaciones deben ir más allá de demostrar que la IA funciona. Tienen que demostrar que funciona de manera eficiente a escala de producción sin generar costes insostenibles ni decepcionar a los usuarios.

Planificar la escalabilidad desde el principio evita sorpresas desagradables más adelante.

Empieza por tus datos

Si vas a poner en marcha una iniciativa de IA, mi consejo es muy sencillo.

Empieza por definir el resultado empresarial que quieres lograr. Luego identifica los datos necesarios para respaldar ese objetivo y asegúrate de que estén limpios, actualizados, seguros y gobernados. Reúne a los líderes empresariales, creadores de datos y equipos de infraestructura para que todos entiendan su papel en mantener la calidad de los datos y medir el éxito.

Solo entonces deberías centrarte en las indicaciones.

Las organizaciones que obtienen los mejores resultados de la IA no son necesariamente las que utilizan los modelos más novedosos ni las que redactan las instrucciones más ingeniosas. Son las que invierten en datos fiables, responsabilidad compartida y objetivos empresariales claros.

Porque, al fin y al cabo, la IA solo puede ser tan valiosa como la información que le proporciones. Cuando tus datos están limpios, son relevantes y están bien gobernados, tus tokens se convierten en una inversión en lugar de un gasto, y es ahí cuando la IA empieza a ofrecer los resultados empresariales que todos buscan.

Cecile Kellam

Cecile Kellam

Cecile es especialista en soluciones técnicas y presta apoyo a los clientes del sector público de NetApp en sus retos y objetivos relacionados con las cargas de trabajo centradas en los datos. Antes de incorporarse al puesto de especialista en soluciones técnicas, Cecile trabajó durante 5 años en NetApp apoyando el portafolio de la nube. Es asesora técnica del equipo A de NetApp, defensora de los clientes en el Consejo Asesor Técnico de NetApp y miembro del Comité Directivo de NetApp Women in Tech.Ver todas las publicaciones de Cecile Kellam
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